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Good will hunting

Por Nicole Rojas Berrazueta

¿Por qué las capacidades comunicativas humanas poseen un alto índice de significación?

 

El interaccionismo simbólico en el ámbito de la comunicación ofrece una gran explicación para la comprensión de la creación de mensajes simbólicos y la influencia que tiene en la persona que habla y en la persona que escucha. (Galguera, 2009, pág. 23) El ser humano ha operado la información y asignado un significado que les acontece en  sus interrelaciones, al igual que la sociedad ha desarrollado el lenguaje y una capacidad distintiva para comunicarse entre sí. Las personas nacen en contextos sociales que ya existen y es en esta red de relaciones sociales donde construyen el concepto de sí mismos, a partir de las respuestas que obtienen de los demás al interactuar con ellos. La sociedad existe antes que el individuo, pero también es creada y conformada por el individuo, actuando concertadamente con otros (Galguera, 2009, pág. 22).  

 

Uno de los principales usos interactivos es el gesto, que es una unidad fundamental en el acto social de una sociedad, hacen que los movimientos actúen como estímulos específicos de respuestas socialmente apropiadas para el receptor. El significado proporciona las cosas que hacen de la interacción humana, con reacciones hacia la persona o hacia las cosas con base de significados que los identifican. Los procesos del pensamiento ayudan a modificar la interpretación, es una forma de hablar consigo mismo, el momento que reflexionamos y organizamos los significados para enfrentar una situación futura. El self es la capacidad de reflexionar sobre nosotros mismos desde la perspectiva de otros, nos elaboramos nuestra imagen de sí con base en el reflejo del otro; esto es, que es el aporte de nuestra imagen hacia el receptor.

La película “El Indomable” (Good will hunting) es un buen ejemplo sobre este tema. La historia hace que nos adentremos en las actitudes y acciones que toman los dos personajes principales: Will y Sean como también en el vínculo que se va dando entre ellos. Will un muchacho huérfano de mente brillante que a lo largo de su infancia ha tenido cambios constantemente de hogares adoptivos sufriendo maltrato y abuso de su padre, hace que presente una personalidad totalmente opuesta. Recurre a tener una personalidad desafiante y agresiva en el cual aparenta dureza ya que eso le ayudaba a cubrir sus miedos, ansiedades e inseguridades. A partir de eso se ve envuelto en problemas legales en los cuales actuaba en forma impulsiva. Todo ello conlleva a que las demás personas se elaboren una imagen de él, gracias a sus gestos que actúan como estímulos específicos, en la forma en cómo se comunica, lo que realmente quiere hacer explícito en su interacción. Pero, no todo es opuesto hacia su persona, sino que en su proceso del pensamiento, especialmente en las matemáticas, era muy analítico y el gusto que tenía cuando se enfrentaba a retos, siendo en estas circunstancias perseverante en lograr respuestas.

Sean, un hombre profesional terapeuta y de personalidad tranquila y agradable en su modo de afrontar la vida, ayuda a Will a encaminar su vida. Cuando se conocen su relación es muy tensa no es un ambiente en donde Will se sienta seguro y conforme. El joven al ver un cuadro hecho por el terapeuta presenta una actitud oposicionista y confrontacional, defensa que usa para proteger la imagen de sí mismo, provocando actitudes de desafío, trata de provocar un hostigamiento a la otra persona, burlándose y humillándola, para que decida no tratarlo. Cuando Will concurre a su segunda sesión ocurre algo muy interesante en cuanto refleja su lenguaje corporal y sus gestos hacia él; no habla en toda una hora, solo aguardó sentado con una mirada fija y eso le dio una respuesta o un significado al terapeuta, lo estaba probando y no iba a hablar si no lo deseaba. Al no darse por vencido el terapeuta por esta sorpresiva actitud, el único que consiguió atravesar esa barrera emocional que Will estaba escondiendo en sus sesiones empezó a abrirse cada vez más, empatiza con él, ríen y nace una confianza entre ellos y eso se ve reflejado en sus gestos que provoca la acción del otro y en su lenguaje corporal. Esta nueva actitud de los dos personajes se traduce en que encontraron sentirse cómodos en su relación.

Sean en vez de juzgar al joven, va tratando de entender sus situaciones pasadas para ayudarle en el momento actual en el que se encuentra. No juzga sus peleas y delitos, más bien se preocupa entender el por qué lo hace. Se muestran absorbidos de una comunicación fundamental que les ayudará a los dos, ya que tienen historias similares. Sean pretende que Will llegue por sí mismo y produzca en su vida cambios en su conducta; lo realmente importante para él es conseguir una identificación de su propia personalidad. Will evade sus problemas, se esconde de las personas que realmente ama, como es el caso de Skylar, la joven de la cual se enamora pero al tener un pasado de desconfianza y ser abandonado por las personas que amaba prefiere apartarse de ellos como mecanismo de defensa. Se evidencia que Sean comprende la situación que vive Will con Skylar y aprovecha la oportunidad para contarle sus vivencias matrimoniales en donde resalta las imperfecciones del ser humano que no son malas, sino profundamente provechosas en cuanto se llega a conocerlas profundamente, y estas situaciones conllevan  un proceso de comunicación y relación íntima hacia otra persona. El terapeuta enfatiza la frase “No es tu culpa” varias veces a Will, para que saque todos esos sentimientos internos que no afloraban hace muchos años; un abrazo hace que su lenguaje tome aún mucho más fuerza y se abra completamente, actúan como estímulos específicos, reacciona a significados que le proporcionan las circunstancias de las sesiones que comparten.

Las capacidades comunicativas humanas poseen cada día más significado en la interrelación humana. Blumer trata de explicar la naturaleza del interaccionismo simbólico desde tres premisas básicas. La primera de ellas sostiene que el ser humano orienta sus actos hacia las cosas, en función de lo que éstas significan para él. La segunda premisa sostiene que el significado de estas cosas se deriva de la interacción social que cada individuo mantiene con otro. Esta interacción se da a través de la comunicación, la que es simbólica ya que nos comunicamos por medio del lenguaje y otros símbolos significativos. La tercera avala la idea de que los significados no son estables, sino que se modifican a medida que el individuo va enfrentándose a nuevas experiencias. Esta modificación del significado se produce a través de un proceso de interpretación. El interaccionismo sostiene que el significado de las cosas es producto de la interacción entre los individuos frente a dichas cosas (Perlo, 2006, pág. 97). El interaccionismo simbólico es un proceso por el cual se construye por la acción humana individual y colectiva. El ser humano no lo hace sólo en la función de una estructura social sino también en funciones a las situaciones que se presenten. La vida de grupo implica la interacción entre los individuos que la componen. Las actividades de cada miembro se producen como una respuesta a los demás. Esto significa que los actos de los demás se incluyen en la decisión de una persona (Perlo, 2006, pág. 98).

 

Bibliografía

Galguera, C. F. (2009). Teorías de la Comunicación . México: McGraw-Hill .

Perlo, C. L. (Junio de 2006). APORTES DEL INTERACCIONISMO SIMBÓLICO PDF. Obtenido de http://www.redalyc.org/pdf/877/87701607.pdf

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